sábado, 7 de enero de 2012

HOMO ERECTUS YUANMOUENSIS: ¿EL PRIMER ASIÁTICO?


El 1 de mayo de 1965 el geólogo chino Fang Qiang encontró dos grandes dientes incisivos centrales superiores fosilizados asociados a herramientas rústicas del Modo 1, en proximidades de la ciudad de Danawu, distrito de Yuanmou, provincia de Yunnan, China. Datados en 1,7 millones de años, se constituyen en uno de los testimonios más remotos de presencia humana en Asia Oriental, junto a los restos líticos (respecto a los restos de mandíbula atribuídos al llamado "Hombre de Wushan" se discute su pertenencia a un homínido, atribuyéndosela a un primate póngido) de la cueva de Longgupo (cerca de 2 millones de años) y el diente de la cueva Mohui en Guangxi (también de cerca de 2 millones de años). El Hombre de Yuanmou, como se llama al dueño de los incisivos, podría ser el homínido más antiguo de Asia Oriental. Sin embargo justo es aclarar que otros científicos han impugnado las dataciones de Qiang (1991) y sostienen que los dientes de Yuanmou son mucho más recientes. En efecto, Liu y Ding (1984: Liu T, M y Ding, Acta Antropológica Sínica 3:93-101) proponen fechas entre los 700 y 500.000 años para los incisivos de Yuanmou.
Los restos de Yuanmou y Longgupo podrían demostrar la tesis de que un antecesor del ergaster llegó a China hace más de 2 millones de años. La controversia está servida.
A los supuestos restos del Hombre de Yuanmou y los del Hombre de Wushan deben añadirse otros dos: el llamado Hombre de Nihewan (cueva Nihewan, distrito de Yangyuan, provincia de Hebei), en realidad restos de instrumental lítico datado en más de 2 millones de años (otros le dan una antigüedad de 1,5 millones de años); y el Hombre de Renzidong (poblado Suncun, sector de Fanchang, cercanías de la ciudad de Wuhu, montañas Lailishang, provincia de Anhui), 50 restos líticos y huesos de animales fracturados por homínidos, encontrados por el equipo dirigido por el profesor Jin Changzhu en 1998, con una antigüedad de entre 2 y 2,5 millones de años.

viernes, 6 de enero de 2012

MEGANTHROPUS: HOMO PALAEOJAVANICUS. UN GIGANTE INCÓMODO





La controversia rodea a este presunto gigante bautizado por un más bien menospreciado Franz Weidenreich (uno de los defensores de la tristemente célebre teoría hologenésica) y descubierto por von Koenigswald en Sangiran, Java. En efecto en 1941 apareció una mandíbula (Meganthropus A/ Sangiran 6) que, entonces, fué considerada la más grande de las hasta entonces descubiertas. Un mal cálculo de las proporciones del dueño de aquel hueso hizo que se lo considerara un gigante de 8 pies de altura (2,44 m.). En 1953 se descubre una nueva mandíbula en mal estado (Meganthropus B/Sangiran 8); nuevos estudios de la misma arrojaron como resultado que perteneció a un adulto, que era más pequeña que la de otros erectus, pero que presenta molares con características diferentes a las de Homo erectus. En 1979 aprece una nueva mandíbula (Meganthropus C/Sangiran 33/BK 7905). En 1993 Sartono descubre otro trozo mandibular datado en 1,4-09 millones de años (Meganthropus D); junto a Tyler, y Grover Krantz lo asimilaron a la especie en cuestión. Del cráneo llamado Meganthropus I/Sangiran 27 llama la atención una doble arruga temporal en la cima del cráneo y una gruesa cresta nucal. El cráneo Meganthropus II/Sangiran 31, descubierto por Sartoro en 1979 (y descripto en 1983), ha sido considerado por Tyler como fuera del rango de Homo erectus. Su capacidad es de 800-1000 cc. y presenta también la doble cresta sagital (inusual en el erectus); es menos abovedado y más ancho que los otros cráneos de erectus descubiertos. La reconstrucción de Tyler de 1993 ha sido aceptada oficialmente, pero no la de Krantz (éste asocia Sangiran 31 a una especie de Habilis gigante). Ahora bien, la interpretación de Tyler de 1996 del fragmento craneal Meganthropus III de que el ángulo occipital está a 120º, más allá del rango de erectus, ha sido seriamente cuestionada.

La hipótesis del Meganthropus no cuenta con adeptos en la comunidad académica oficial. Se lo considera parte de la especie Homo erectus erectus. Sin embargo otros como J. T. Robinson, von Koeniswald y Grantz se inclinan por asociarlo a Australopithecus. Sartono cree que se trata de una especie distinta a erectus, a la que llama Homo palaeojavanicus. Los más prefieren considerarlo una subespecie endémica de la zona de Sangiran a la que llaman Homo erectus palaeojavanicus. Se lo ubica en el entorno de los 1,8 y 1 millón de años y por su excepcional robustez parece configurar una suerte de "retroceso" en las características consideradas "homínidas".

PITHECANTHROPUS: HOMO ERECTUS ERECTUS





A partir del momento en que los fósiles homínidos de África comenzaron a superar en número y en antigüedad a los asiáticos la hipótesis del orígen oriental del Hombre comenzó a perder prestigio y, con ella, también los Pithecanthropus y Meganthropus que tanto fascinaron a los primeros antropólogos. De hecho casi fueron olvidados y la mayoría de los especialistas ha optado por abandonarlos en un impreciso taxón llamado Homo erectus, del cual han segregado sin más al Homo ergaster africano. Quizá no hay una denominación que sea más infeliz que la de Homo erectus ("El Hombre Erguido"), ya que aún es utilizada para catalogar a cualquier fósil incómodo que no sea Neanderthal o Sapiens.
En 1891 Eugène Dubois descubre en Trinil, Java, restos de un cráneo de homínido. Al año siguiente aparecen un fémur y un par de muelas. Fechó esos hallazgos en 500.000 años y, a la hora de hacerlos públicos, ocultó convenientemente las dos calaveras completas que encontró en Wadjak, a 100 km. de Trinil (Cráneos 1 y 2). Lo hizo porque las calaveras parecían ser completamente humanas (de hecho se demostró más tarde que son mucho más recientes y no tienen nada que ver con Homo erectus) y los huesos de Trinil, en cambio, parecían pertenecer a un "hombre-mono" prehistórico, quizá el mismo "Eslabón Perdido" (según la desdichada hipótesis de Ernst Haeckel) por el que suspiraban los especialistas de entonces. Muchos llegaron a sospechar de que se trataba de un fraude, un temor entonces muy latente (es la época del fraude de Piltdown). Tanto creacionistas como evolucionistas en plena guerra no dudaban en recurrir al fraude para desprestigiarse mutuamente o intentar forzar con evidencias falsas sus "verdades".
En 1892 Dubois llamó Pithecanthropus erectus a la criatura por él descubierta. Entre 1930 y 1938 Ralpf von Koenigswald descubre nuevos restos de unos doce especímenes en Trinil, Modjokerto y Sangiran. En 1940 Weidenreich reclasifica los fósiles de Java como Homo erectus iavanensis, pero en 1944 Dobzhansky lo bautizó definitivamente como Homo erectus erectus. Hubo nuevos hallazgos hechos por Sastrohamidjojo Sartono en 1969 (cráneo Sangirán 17) y en 1979 el cráneo Sangiran 31 (atribuído por otros autores a la especie paleojavanicus). Se lo describe como un ser con características muy modernas, una estatura de 1,70 m., un peso de unos 70 kg. y una capacidad craneana de 940 cc. Análisis de los cráneos han permitido al menos sospechar que poseía bastante desarrollada el área del lenguaje. El macho de la especie parece una versión robusta del ergaster africano (las hembras tiene rasgos mucho más suavizados): gran desarrollo del torus supraorbital, bóveda craneal alargada y baja, base del cráneo ancha y mayor grosor de los huesos y de las paredes craneanas. Aparece asociado a un instrumental correspondiente al Modo 1 (olduvayense).
Los restos pertenecientes a Homo erectus erectus (junto a los de otro posible género local conocido como Meganthropus, al que algunos llaman paleojavanicus) pertenecen a las Formaciones Kalibeng (más de 1,8 millones de años), Pucangan (entre 1,8 y 0,78 millones de años), Kabuh (entre 780 y 250.000 años) y quizá Notopuro (entre 250 y 20.000 años aprox.). Si bien los hallazgos pertenecientes a esta última Formación (Sambungmacnan y Ngandong, también Wadjak) son atribuídos a formas tardías de erectus (soloensis).
Entre las Formaciones Pucangan y Kabuh se produce el evento paleomagnético Matuyama-Brunhes. Aquí se produce una discontinuidad estratigráfica conocida como Formación Grenzbank.
De Trinil proceden los hallazgos de Dubois (calota Trinil2 y fémur). Corresponden a la Formación Kabuh. De Sangiran proceden fósiles de las Formaciones Pucangan, Grenzbank (Meganthropus) y Kabuh (Sangiran 2,17, 31, 4, 12, 10). El niño de Modjokerto (de 3-5 años) y capacidad craneal de 700 cc fué hallado en la Formación Pucangan, pero nuevas dataciones lo ubican en los 1,9 millones de años (Formación Kalibeng). Finalmente los restos de Ngebung, asociados a industria lítica olduvayense, pertenecen a la Formación Kabuh. Los restos de Sambungmacan (S 1, 3 y 4) son de la Formación Notopuro y presentan una mayor capacidad craneana (entre 890 y 1200 cc): podrían ser de otro género tardío de erectus, como se ha señalado.
La antiguedad de los restos de Java, que han sido elevados a 1,9 y 1,6 millones de años, unidos a restos igual de antiguos tanto de huesos como de industria lítica olduvayenese en China, India, Pakistán e Irán, constituyen un auténtico reto a la hipótesis de la migración africana de ergaster. En efecto los restos líticos de Riwat (Pakistán) y Kashafrud (Irán) podrían tener 2 millones de años; el yacimiento de cueva Longgupo (China) superaría los 1,9 millones de años; los restos de Modjokerto tendrían también 1,9 millones de años y los de Trinil y Sangirán oscilan entre los 1,6 y 1,8 millones de años. Se supone que los erectus de Asia descienden de un homínido que emigró quizá hace 2 millones de años desde África. En ese caso podría ser el Homo habilis o algún otro, y no el ergaster, el ancestro de especies como Homo georgicus y Homo erectus. Por otro lado el hecho de que no existe industria achelense en Extremo Oriente hasta fechas relativamente recientes, sino que se utilizó la técnica olduvayense traída por los primeros colonos africanos refuerza más la hipótesis de que el ergaster quizá no tuvo mucho que ver con el poblamiento de Asia (al menos del Extremo Oriente).

jueves, 5 de enero de 2012

LOS CANDIDATOS A PARIENTES DEL HOMO ANTECESSOR

Bermúdez de Castro en 1997, con revisiones en 2003, propuso una teoría muy controvertida. Tras los hallazgos de la Gran Dolina supuso que debió existir una población de la nueva especie europea Homo antecessor en el norte de África. El homo antecesor europeo habría originado al heidelbergensis (y éste al neanderthalensis), mientras que el antecessor africano habría conducido hacia el Homo sapiens. El problema es que no existen muchas evidencias que apoyen esta teoría.
Sin embargo los nuevos datos surgidos de un cráneo encontrado en 1997 por W. Henry Gilbert, del equipo de Berhane Asfaw y Tim White en el Miembro Dakanihylo (Daka) de la Formación Bouri (Medio Awash, Etiopía) podría cambiar la historia. El cráneo llamado BOU-VP-2/66 tiene cerca de un millón de años y una capacidad de 995 cc. y fué identificado como erectus o ergaster. Pero presenta algunas características inusuales, entre ellas una tendencia a una mayor capacidad encefálica y formas que recuerdan más al sapiens. A este hallazgo se suma el cráneo de Bouia (UA 31) hallado en 1998 en Bouia, cerca de la Depresión Danakil (Eritrea). También datado un tanto imprecisamente en el millón de años de antigüedad, su capacidad es menor que en el caso de Daka: 750-800 cc. Ésto lo coloca en el rango habitual en ergaster, pero ciertas características lo acercan al cráneo de Daka y también a sapiens: los huesos parietales presentan una posición alta de su parte externa y lados amplios y curvados en su parte superior.
También merece su inclusión en este apartado el "cráneo de Olorgesailie" (KNM-OL 45 500). Descubierto en junio de 2003 por Richard Potts del Instituto Smithsoniano en varias etapas (primero halló un fragmento de hueso frontal), se le adjudica una antigüedad de 900-970.000 años (según magnetoestratigrafía, método 40Ar/39Ar y morfología sedimentaria). Es un cráneo pequeño, asociado con abundante instrumental achelense (hachas de mano de piedra volcánica local). El sitio de Olorgesailie se encuentra al SW de San Salvador (Kenya meridional) y era conocido por ser un importante yacimiento achelense datado en 900 a 600.000 años. Descubierto por John Walter Gregory en 1919, en 1943 Louis y Mary Leackey inician las excavaciones en profundidad hasta 1947. En 1960 Glynn Isaac retoma los trabajos y, finalmente, en 1980 Richard Potter se pone al frente de los mismos por encargo del Smithsonian y Museos Nacionales de Kenya. El cráneo de Olorgesailie presenta las siguientes características: pequeño y delgado torus supraorbital, con doble arco superciliar (como en antecessor y en pekinensis), sin cresta supramastoidea.
Podría incluirse en esta lista al cráneo de Yaho (Angamma, Chad) descubierto por Yves Coppens en 1965, al que se le adjudica una antigüedad de un millón de años y al que aún se lo llama Tchadanthropus uxoris mientras se resuelve su filiación a ergaster o alguna otra especie (la mayoría prefiere enviarlo a ese impreciso trasto de fósiles diversos al que por comodidad se llama Homo erectus).
Por otra parte el llamado Hombre de Chellean, una bóveda craneal de 1065 cc (OH 9) encontrada por Louis Leakey en 1960 en la Garganta de Olduvai, Tanzania, parece tener unos 1,4-1,15 millones de años y se ha propuesto incluirla en una nueva especie llamada Homo louisleakeyi por Kretzoi en 1984.
También se han propuesto los restos de alrededor de 800-700.000 años (tres mandíbulas y un parietal) de Tighennif (Argelia) atribuídos a Atlanthropus mauritanicus, a heildelbergensis o al omnipresente Homo erectus, para integrar la lista de una posible nueva especie posterior a ergaster. Se ha señalado que la dentición de mauritanicus recuerda a antecessor, si bien su mandíbula es similar a la de Mauer (heildelbergensis acaico) 
Todos estos hallazgos han sido catalogados como Homo erectus o ergaster. En todo caso la denominación erectus no parece ser más que una forma de eludir cómodamente la discusión sobre la forma compleja en que evolucionó el Hombre.Una característica común de los fósiles arriba expuestos es que aparecen asociados a industria achelense plena. Además es notoria la tendencia a aumentar la capacidad encefálica. Podrían, quizá, ser los candidatos más seguro para representar la especie, quizá emparentada con el Homo antecessor, que condujo al Homo sapiens.
Muchos autores "oficialistas" incluyen los restos arriba mencionados (incluyendo otros, como el discutido cráneo de Turkana KNM-ER 42 700, de 1,55 millones de años) como parte de la especie Homo erectus. Su aspecto "pithecanthropoide" o "sinanthropoide" así lo avalaría: elevada capacidad craneana (excepto en KNM-ER 42 700, que es de 691 cc, menos que en rudolfensis), cráneo alargado, espeso torus supraorbital. Sin embargo queda sin explicar por qué, si los erectus africanos están relacionados con los asiáticos, no aparece en estos últimos rastro alguna de utilización de tecnología achelense. Los restos africanos están asociados a industria achelense, en tanto que los fósiles de China y Java no superaron el Modo 1. Sólo hay un sitio con evidencia de uso de industria similar a la achelense en el sur de  China (Bose, Guangxi) datado en 803.000 años. Si bien hay indicios de uso de útiles achelenses en Israel e India hace 1,3-1,4 millones de años, la evidencia de sitios achelenses africanos es bastante más antigua.
Los sitios achelenses fuera de África que podrían estar asociados con estos tipos post-ergaster serían los siguientes: Gesher Benot Yaacov (Israel), con 800.000 años (restos achelenses y dos fósiles de diáfisis de femur de dos individuos distintos) y Ruhama (Israel), restos achelenses de 1 millón de años; también Attiramapakkam (Tamil Nadu, India) con 1,4-1/0,07 millones de años e Isampur (Karnataka, India) con 1,27 millones de años.

KNM-ER 42700: ¿UN HABILIS O UN ERGASTER ANÓMALO?

El trabajo en el que nos basamos para este artículo es "Un análisis comparativo de la bóveda craneal KNM-ER 42700 Homínidos de Ileret, Kenia", de Spoor, F., Leakey M.G., Leakey L.N. (Am J Phys. Anthrol Suplemento 40, 200-201). Allí se hace un descripción de un cráneo considerado oficialmente como ergaster, si bien presenta una serie de diferencias muy notorias con el resto de los cráneos habitualmente atribuídos a aquella especie. La muestra proviene de estratos geológicos fechados en los 1,5-1,6 millones de años en Ileret, proximidades orientales del lago Turkana. Se cree que perteneció a un individuo adulto jóven (subadulto). En primer lugar llama la atención el gran desarrollo del torus supraorbital y el vaciamiento supratoral, características no típicas de ergaster. Spoor sostiene que el cráneo tiene una capacidad que oscila entre 691 y 720 cc, lo que lo coloca en el rango de habilis, Dmanisi e incluso Modjokerto. Si se tratara de un ergaster sería un caso excepcionalmente pequeño.
No obstante el mismo Spoor ha señalado algunas presuntas similitudes con cráneos ergaster: cresta sagital frontal, ángulo alto de la petrotimpánica y el perfil plano de los parietales en vista lateral (no obstante es de señalar que muchas bóvedas craneanas habilis-ergaster comparten estas características).
No es fácil llegar a una conclusión respecto a este cráneo, pero parecería representar una forma tardía de Homo habilis y no un Homo ergaster. Sin embargo está catalogado como Homo ergaster y se lo considera evidencia de que ésta especie no era tan similar a los humanos modernos como se pensaba. De admitir que el KNM-ER 42700 es de ergaster (o erectus, como aún se estila llamar) estaríamos ante un patrón de variabilidad por dimorfismo sexual que supera el rango de los gorilas modernos.
El cráneo en cuestión fué descubierto en el 2000 por Manthi Fredrick, del Proyecto de Investigación Koobi Fora (dirigido por Louise y Meave Leackey), grupo que forma parte de los Museos Nacionales de Kenya. Se lo halló junto a una mandíbula superior de Homo habilis (KNM-ER 42 703) estimada en 1,44 millones de años.

HOMO GAUTENGENSIS: ¿EL HOMO MÁS ANTIGUO?


En 1977 unos restos óseos de un cráneo de 1,5-2 millones de años, asociados a herramientas líticas, encontrados en las cuevas de Sterkfontein, Sudáfrica, por Alun Hughes catalogados como Stw 53 simplemente fueron considerados anómalos, asignados a habilis y prácticamente olvidados. En base a este hallazgo y de otros (restos de mandíbulas y dientes, en su mayoría: SE 255, SE 1508, STW 19b/33, STW 75-79, STW 80, STW 84, STW 151, SK 15, SK 27, SK 45, SK 847, SKX 257/258, SKX 267/268, SKX 339, SKX 610, SKW 3114, DNH 70) en mayo de 2010 el antropólogo Darren Curnoe, de la Escuela de Ciencias Biológicas, Ambientales y de la Tierra de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Sidney, Australia) anunció el descubrimiento de una nueva especie de Homo en "Homo-Journal of Comparetive Human Biology".
Gautengensis vivió en Sudáfrica entre los 2,1 millones y los 800/600.000 años. Curnoe y el sudaficano Phillip Tobias describen a la especie como de cráneo más pequeño que el habilis, una estatura de alrededor de 90 cm., 55 kg. de peso, andar bípedo pero de costumbres semi-arbóreas, molares bastante grandes, dieta omnívora (aunque quizá con tendencia al vegetarianismo). También sugieren que podía usar herramientas y manipular el fuego (basados en evidencias de huesos de animales quemados asociados a los restos de gautengensis). Se ha sugerido que el gautengensis es más parecido a un Australopithecus africanus que a Homo habilis. Si bien Curnoe aboga por un tipo de Homo más bien herbívoro, ciertos análisis del cráneo han encontrado lo que parecen marcas de cortes quizá hechos con un instrumento cortante. Ésto ha sido interpretado como una evidencia de canibalismo. Curnoe cree que se trata de un Homo divergente, no relacionado directamente con la línea que conduce al hombre moderno.

martes, 3 de enero de 2012

HOMO ERGASTER: ¿EL PRIMERO FUERA DE ÁFRICA?








La idea de que Homo ergaster es una especie diferente del Homo erectus se ha impuesto recientemente, si bien cuenta con muchas y fuertes resistencias. La especie fué descripta por Groves y Mazak en 1975, fecha de los primeros restos hallados en Koobi Fora. Desde esa fecha también se ha tendido a considerar los restos del espécimen de Swarktrans clasificado por John T. Robinson y Broom en 1949 como Telanthropus capensis como Homo ergaster o una variedad del mismo. Se estima que este homínido vivió entre los 1,75 (el resto de occipital llamado KNM-ER 2598 de Turkana oriental ha sido datado en 1,88-1,9 millones de años) y 1 millón de años en el Calabriense (Pleistoceno medio). La mayoría de los fósiles atribuídos a ergaster (término que significa "trabajador") están concentrados en Koobi Fora y otros sitios próximos al lago Turkana en Kenya y la vecina Tanzania: KNM-WT 3883 (cráneo de adulto masculino), KNM-WT 992 (mandíbula con dientes), KNM-WT 15.000 ("niño de Turkana" o de "Nariokotome", esqueleto casi completo de ñiño de 9-13 años, datado en 1,5 millones de años, de 1,63 m. de estatura y unos 50 kg de peso), KNM-ER 3733 (cráneo de mujer), KNM-ER 42 700 (cráneo de Ileret, Kenya, de 1,5 millones de años), KNM-ER 42 703 (restos de cara de Ileret, Kenya, de 1,4 millones de años; considerado por Louis y Meave Leakey como Homo habilis tardío), KNM-ER 1808 (esqueleto femenino de 1,5 millones de años con evidencias de padecer hipervitaminosis A, enfermedad surgida del consumo de hígado de carnívoros), OH 9 ("Chelean Man", cráneo de Tanzania de 1,4 millones de años), OH12 (cráneo incompleto de Tanzania de 1 millón de años), BSN49/P27 (esqueleto de mujer de 1,20-1,46 m., con grandes caderas, y restos de bebés con cráneos con capacidad de 315 cc, hallados en Gona, Afar, Etiopía, en Formación Busidima, de 0,9-1,4 millones de años), SW 847 (fosa canina de 1,5 millones de años de Swarktrans, Sudáfrica), HOMBRE DE BOUIA: UA 31 (cráneo de 800 cc. y maxilar de Eritrea de 1 millón de años), CRÁNEO DE DAKA: BU-VP-2/66 (cráneo bien conservado de 995 cc. de Bouri, Etiopía, de 1 millón de años). Justo es decir que los cráneos de Daka y Bouia han sido propuestos como una posible nueva especie afín al Homo antecessor (también el "Chellean Man" ha sido propuesto para la especie Homo louisleackeyi)
Por otro lado el ergaster ha sido asociado con la técnica Olduvayense evolucionada, cuyos sitios excavados son los siguientes: Koobi Fora, Karari (Kenya), Garganta de Olduvai (Lecho II) y Peninj (Tanzania), Melka Kunturé, Garba IV, Formación Shungura (Etiopía), Swarktrans, Kromdraai (Sudáfrica), Aïn Hanech (Argelia), Souk-el-Arba, Salé, Ternifine (Estadio II, Marruecos), Sidi Abderrahman, Thomas Quarry (Estadio III, Marruecos).  El Olduvayense evolucionado es considerado por algunos autores como una transición entre el Olduvayense inicial y el Achelense, pero otros impugnan esta teoría y arguyen que se trata más bien de un Olduvayense aculturado por el Achelense. En efecto se cree que en la competencia entre ambas técnicas el triunfo del Achelense fué gradual, llegando a sobrevivir el Olduvayense pero con elementos de la nueva cultura lítica. Según esta teoría ya habría antecedentes de técnicas Achelenses y Levalloisienses en sitios como Peninj (Tanzania) de 1,6-1,4 millones de años y Lecho II de Olduvai (Tanzania), Konso Gardula (Etiopía) con 1,4 millones de años. El Achelense se habría desarrollado en África y no fuera de ella como creen la mayoría de los autores.
Existe una discusión respecto a si en la industria Olduvayense (en especial la evolucionada) la herramienta fundamental era el núcleo o canto tallado (heavy-duty tools), como cree Mary Leakey, o si por el contrario lo eran las lascas y derivados (light-duty tools). En todo caso la diversidad de tipos líticos del Olduvayense evolucionado es asombrosa: proto-bifaciales, picos triédricos, poliedros, yunques, cuchillos, raederas, perforadores, denticulados, hachas de mano... Las técnicas de extración se perfeccionan, apareciendo la talla discoide y la predeterminación parcial de las lascas. El análisis trazalógico en piezas de Karari y Koobi Fora permiten  constatar que los instrumentos líticos fueron utilizados para segar gramíneas, cortar carne y trabajar la madera (lo que hace sospechar que el ergaster utilizaba instrumentos de madera). Respecto a la capacidad del ergaster de utilizar lanzas la tendencia actual es a ponerlo en duda. Al parecer el ergaster tampoco era un cazador, sino que se trataba de un omnívoro carroñero sistemático y organizado capaz de poner en fuga a los depredadores y otros competidores para hacerse con las piezas por ellos abatidas. No obstante se admite que podía cazar animales viejos o enfermos (de todos modos no se ha hallado ningún instrumento asociado directamente con la caza). Ergaster aparece asociado con presunto uso del fuego, pero no hay evidencia de que pudiera controlarlo o producirlo.

El Homo ergaster es un homínido de aspecto robusto, una estatura que podría llegar hasta los 1,80 m. (otros autores creen que el promedio es de 1,50 m.), sin dimorfismo sexual (se discute esta teoría por los Leakey), con un aspecto, proporciones corporales y un andar bípedo similares al del hombre moderno. De hecho su delgadez y largas extremidades recuerdan las de los actuales habitantes de la zona del lago Turkana. Lo diferencian sus caderas grandes, el pecho presenta estrechez progresiva hacia los hombros, los huesos del muslo con cuellos largos, el canal de parto más pequeño, la frente inclinada y la presencia de torus suparaorbitario. Se supone que no vivía más de 20 años. En líneas generales parece una versión más suavizada del Homo erectus asiático. Su capacidad craneana es de 850-880-900-950 cc. El estudio de los cráneos de ergaster permite concluir que poseía un suficiente desarrollo de las áreas corticales prefrontales y frontales del cerebro, así como el área correspondiente al lenguaje (de todos modos se ha señalado que el ergaster no podía manipular con eficiencia la columna de aire que produce los sonidos asociados con el tipo de lenguaje moderno, debido a que el canal de la médula espinal era más delgado que en el hombre actual; ésta característica ha sido asociada con un limitado control voluntario de la respiración) . Se sospecha que su esclerótica blanca resultaba ya muy notoria en comparación con sus pupilas . Por estas razones se cree que ergaster era capaz de imaginar, realizar abstracciones, comunicarse con un inicio de lenguaje oral e intuir los estados afectivos de sus compañeros.
Se sostiene que el ergaster emigró de África en fechas muy tempranas. Se lo asocia con yacimientos olduvayenses y achelenses fuera de Europa. A saber (sitios olduvayenses): Yiron (Israel), con 2,5-2 millones de años; Erq-el-Ahmar (Israel), con 1,8 millones de años; Ubeidiya (Israel), de 1,4-1 millón de años (incluye fósiles de 3 dientes humanos, el UB335-incisivo central superior con corona desgastada y raíz larga- datado en 1,5 millones de años); Dmanisi (Georgia) con 1,8 millones de años; Orce: Depresión de Guadix-Baza, Fuente Nueva 3, con 1,2 millón de años, Venta Micena con 1,4 millones de años, Barranco León con 1,3 millones de años (Granada, España); Atapuerca: Sima del Elefante, Burgos (España) con 1,2 millones de años; Lezignan-la-Cèbe (Francia), con 1,5 millones de años; Pirro Nord (Italia) con 1,7 millones de años; Riwat (Pakistán), con 2-1,9 millones de años; río Solo, Trinil, Sangiran y Modjokerto (Java, Indonesia) con 1,8 millones de años; Kashafrud (Irán) con 1,9 millones de años; Pabbi Hills (India) con 2-1,9 millones de años; Lenggong (Malaysia), con 1,83 millones de años; Xiaochangliang (China), con 1,36 millones de años; Cueva de Longgupo (China) con 1,9 millones de años; Majouangou, China, con 1,5 millones. También se incluyen restos hallados en Dacia (Rumania) y Bohemia (Rep. Checa) en la línea de los 1,5-1,9 millones de años. Los partidarios de la cronología corta para los yacimientos olduvayenses-preacheleneses en Europa impugnan esas fechas y prefieren las que rondan el millón de años, con yacimientos más seguros como: Ceprano (Italia), Gran Dolina (España), Le Vallonet (Francia), Karlich (Alemania), Przeletice y Strànska Skàla (Rep. Checa), Sandalja (Croacia), Korolevo (Ucrania) y otros...
Sin embargo algunas fechas, sobre todo las asiáticas, parecen abonar la idea de que una especie anterior (quizá el habilis) se le adelantó al ergaster. Algunos datos anatómicos de los restos de Dmanisi, Modjokerto, Sangiran, Longgupo, Orce, Atapuerca, sugieren presuntas similitudes físicas con habilis (o un tipo intermedio habilis-ergaster) y no con ergaster típico. Éste parece estar representado en Ubeidiya, y también en la zona de Gibraltar. Esta región era un 50 % mayor que en la actualidad y el estrecho no superaba los 7 kilómetros jalonados por islas.
La recientes evidencias han extendido la idea de que el Homo ergaster desarrolló en África la técnica achelense (caracterizada por unas refinadas industrias nuclear, bifacial y de útiles sobre lascas) . En efecto en Kokiselei 4, Nachukui, al noroeste de Turkana (Christopher Lepre, 2011), se encontró tecnología achelense datada en 1,76 millones de años. En Koobi Fora se ha descripto en más de 50 yacimientos la "industria Karari" de 1,7 millones de años de antigüedad. Por otro lado han surgido restos achelenses en Sudáfrica y Tanzania que rondan los 1,65 millones de años: Gomboré I y Garba IV, con 1,7 millones de años (Melka Kunturé, Etiopía); BSN-12, OGS-5, OGS-12 (Gona, Etiopía), con 1,6 millones de años; NY 18 (Nyabusosi, Uganda), con 1,5 millones de años; Miembro 5 (Sterkfontein, Sudáfrica), con 1,5 a 1 millón de años; KGA 4 (Konso-Gardula, Etiopía), con 1,5 millones de años; 2B, 2C y 2E (Gadeb, Etiopía), con 1,5 millones; TK, BK, FCWest, EF-HR (Olduvai, Tanzania), con 1,5-1,4 millones;  Mugulud, Maritanane y Bayasi (Peninj, Tanzania), con 1,5-1,1 millones; GnJi 1/6E (Chesowanja, Kenya), con 1,4 millones.
El achelense, o técnica bifacial, fué exportada por el Homo ergaster o algún descendiente, a Asia. En efecto, aparece el achelense o Modo 2 en Ubeidiya (Israel) hace 1,4 millones de años y se mantiene hasta hace 200.000 años en Holon (Israel). También Ruhama (Israel), con 1 millón de años, y Gesher Benot Yaacov, con 800.000 años (incluye dos diáfisis de fémur de dos individuos). También aparece en Attiramapakkam (Tamil Nadu, India) entre 1,51 millones y 700.000 años, y en Isampur (Hunsgi Valley, Karnataka, India) hace 1,27 millones de años. En cambio recién aparece el achelense en Pakistán (Potwar) hace 500.000 años, en China (Guangxi-Zhuang) hace 800.000 años (llegando hasta hace 51 y 25.000 años), y en Europa hace 600.000 (Abbeviliense) en Fordwich, Inglaterra (llegando hasta 125 y 70.000). En realidad la tradición achelense de los erectus de China parece ser independiente de la africano-levantina-indostaní. De hecho hasta hace poco se creía que no existía técnica bifacial en Extremo Oriente, lo que indujo a Hallam Movius a establecer la barrera tecnológica llamada "línea Movius". Más allá de ella los erectus asiáticos quedaban aislados. Sin embargo el hallazgo de industria bifacial en Bose, similar a la tradición africana, hace sosechar que tal línea no fué una barrera absoluta. De todos modos parece evidente que, salvo excepciones (Bose) la técnica achelense china es arcaica y desarrollada en forma independiente, derivada de una técnica anterior similar a la clactoniense.


La técnica achelense se desarrolló paralelamente con la olduvayense y se fué imponiendo paulatinamente. La tendencia de grupos homínidos a desarrollar instrumentos más complejos y trabajados, basados en los conceptos de simetría y estética, responde tanto a nuevas estrategias de subsistencia, organización y aprovechamiento del espacio, como a cuestiones de tipo simbólico (Washburn y Lancaster, 1968) e incluso reproductivo (Khon y Mithen, 1999). Ésta hipótesis se basa en el "principio del handicap" (Zahavi,1997), que postula que la elaboración de la herramienta por parte del macho le reporta un handicap: además de dar indicios de salud físico-genética a la hembra, también aprovecha para atraerla su preferencia por la simetría.

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