domingo, 19 de agosto de 2012

LOS HOMO SAPIENS PRIMITIVOS MODERNOS DE MARRUECOS





Los restos hallados en Jebel Irhoud de cinco individuos datados entre 100 y 200.000 años, podrían explicar la filiación de la avanzadilla de humanos "modernos primitivos" en Palestina más o menos por la misma época. En el caso de Jebel Irhoud 1 es muy notorio el primitivismo del neurocráneo (1305 cc) en contraste con la modernidad del rostro. Desde 2007 los humanos de Jebel Irhoud son clasificados como humanos anatómicamente modernos. Pero lo más interesante es que podrían ser parte de una cepa no relacionada genéticamente con los humanos actuales. De hecho también podrían tener una ascendencia regional que los ligaría a otros fósiles aparecidos en Marruecos hace más de 200.000 años.
Los restos de Jebel Irhoud, junto a la mandíbula de Littorina Cave (Sidi Abderramán) de 200.000 años, la mandíbula de Qebibat de 250.000 años, el cráneo Bouchra de un niño de 6 u 8 años datado en 108.000 años (Cueva de los Contrabandistas), los restos libios de Haua Fteah, los molares de Mumba XXI (Tanzania), han sido clasificados como Homo helmei por autores como Lahr y Foley (2001). Pero, junto a otro restos como el cráneo de Singa (Sudán), o Pinnacle Point (Sudáfrica), aparecen en nuevas revisiones como arcaicos recientes o modernos primitivos muy vinculados a Homo sapiens. La existencia de más de una cepa coexistiendo hasta épocas relativamente recientes es un hecho demostrado. Chris Stringer y Katerina Harvati publicaron en 2011 el estudio del cráneo de Iwo Eleru (Nigeria), hallado en 1965 y datado en 130.000. Se trata de un individuo claramente arcaico, viviendo en una época en que ya estaban presentes los humanos anatómicamente modernos.

Podría existir una vinculación de estos restos con los fósiles locales de Salé y Thomas Qarry, datados en 400.000 años y asimilados a Homo rhodesiensis. En este sentido también podría remontarse la ascendencia de esta cepa a los restos de Ternifine, datados en más de 600.000 años de antigüedad (Atlanthropus). Pero nada de esto está probado.
Tampoco existen pruebas de que los restos de sapiens antiguos anatómicamente modernos de Marruecos sean ancestros de los humanos modernos aterienses de Temara, Dhar Es-Soltan, El Alya y El Harhoura. Aún cuando en el caso del cráneo Dhar Es-Soltan 2 es notoria la presencia de reborde supraorbitario y cráneo muy robusto a pesar de la morfología muy moderna. El caso del esqueleto (cráneo y caja toráxica) de Bouchra ("buenas noticias" en árabe), apodo puesto por su descubridor Harold Dibble, del Penn Museum, constituye uno de los restos más antiguos asociados a Homo sapiens. Aparece junto a conchas marinas perforadas, una primitiva muestra de arte.
Los Homo sapiens marroquíes se vinculan con los fósiles contemporáneos de África Oriental y Palestina. Pero muchos partidarios de la hipótesis multirregional-asimilacionista o variantes de ella sugieren que podría tratarse de descendientes de una población local heildelberg-rhodesiensis-atlanthropus. El hecho de que los Homo sapiens marroquíes y palestinos presenten arcaísmos estructurales muy notorios permitieron a muchos investigadores poner en duda su vínculo directo con humanos modernos.
La tendencia actual es a separar la línea de los llamados Homo sapiens antiguos anatómicamente modernos ("primitivos modernos"), datados entre 130 y 100.000 años de antigüedad, de los Homo sapiens arcaicos recientes (entre los que se han clasificado a grupos como Homo helmei u Homo sapiens idaltu), datados entre 300 y 100.000 años. En Marruecos serían primitivos modernos los siguientes restos: Jebel Irhoud 2, y Cueva de los Contrabandistas. Aparecen asociados a otros restos africanos: Border Cave (Sudáfrica), Die Kelvers Cave (Sudáfrica), Equus Cave (Sudáfrica), Klasies River Mouth (Sudáfrica), Mumba XXI (Tanzania) y Omo I (Kibish, Etiopía). Eventualmente estarían en este grupo los restos sapiens palestinos (y también Lake Mungo, Australia).
En cambio al otro grupo pertenecerían los restos marroquíes de Jebel Irhoud I, Littorina Cave y Qebibat, asociados a Florisbad (SA), Haua Fteah (Libia), Iwo Eleru (Nigeria), Herto (Etiopía), Omo II (Etiopía), Ngaloba (Tanzania), Oued-Dagadlé (Djibouti), Eliye Springs (Kenya), Koobi Fora ER 38884 (Tanzania), LH18 (Ngaloba, Tanzania), Singa (Sudán), Cave of Hearths (SA) y Pinnacle Points (SA).
La cepa de los "primitivos modernos" habría suplantado o absorbido a los "arcaicos recientes" africanos y protagonizado la primera colonización frustrada fuera de África (Skhul y Qafzeh). A su vez los "primitivos modernos" serían suplantados por los "humanos modernos". Una cuestión espinosa en extremo es saber si los actuales san (bosquimanos) y otros grupos (hadza) son, en realidad descendienes de "primitivos modernos" como parece sugerir la clasificación expuesta de restos. En efecto se suele asociar a protobosquimanos los restos sudafricanos de Klasies River.  



jueves, 16 de agosto de 2012

PALESTINA: LA PRIMERA EXTINCIÓN DEL HOMBRE MODERNO







En 2010 parte de la prensa internacional "especializada" tituló un hallazgo realizado en 2004 en la Cueva Qesem, Israel, con titulares sensacionalistas del estilo "Hallaron en Israel los fósiles de Homo sapiens más antiguos". La fuente original es un artículo del American Journal of Physical Anthropology escrito por Avi Gopher, Ran Barkai e Israel Hershkowitz. Fechados entre 400 y 200.000 años los dientes de Qesem (asociados a industria lítica acheulo yabrudian sin afinidades culturales con Europa y África) aún no tienen una identificación específica segura. Se los ha asociado con el material sapiens de Skhul y Qafzeh. No obstante no se ha probado que se trate de un ancestro de las poblaciones de Homo sapiens israelíes de hace 130.000 años, asociados a industria lítica afín culturalmente con industrias africanas y europeas (musteriense). La especie representada en Qesem podría ser una subpoblación regional temprana de Neanderthal o una especie de Homo arcaico emparentada con helmei, rhodesiensis, sapiens o Denisova.
Un segundo hito en esta historia es el llamado "Hombre de Galilea", hallado en Mugharet-el-Zuttiyeh, datado entre 150 y 250.000 años. Asociado a industria yabrudiense, en realidad su hallazgo data de 1927. Fué descubierto por Flinder Turville-Petrie y se trata de fragmentos del rostro de un individuo que no ha podido ser asociado convincentemente ni a neanderthales ni a sapiens. En todo caso parece exhibir una serie de rasgos arcaicos y modernos desconcertantes.
Si bien no ha sido posible asociar los restos de Quesem y Zuttiyeh con los de Skhul y Qafzeh, éstos no dejan de ser igualmente desconcertantes. La vinculación de la población humana que pobló Palestina entre 130 y 70.000 años con humanos modernos es muy discutida. Los restos de la cueva de Es Skhül fueron descubiertos entre 1925 y 1935. Se trata de 7 individuos adultos y 3 niños, algunos con evidencias de enterramiento. Por su parte los restos de la cueva Jebel Qafzeh fueron excavados inicialmente en 1934. Se trata de 5 individuos asociados a herramientas de sílex y restos de fogatas y entierros.
El análisis de los fósiles ha demostrado que poseen una mezcla de rasgos Neanderthal y sapiens. En el caso del cráneo Skhul 9, se han encontrado similitudes con la actual población de África Occidental, pero sus rasgos son muy arcaicos (prognatismo y arcos superciliares). Se los ha vinculado con ciertos restos de arcaicos hallados en el Norte de África (Jebel Irhoud) y con los Hombres de Kibish y Herto (Homo sapiens idaltu).
Lo cierto es que suele asociarse a estos humanos "primitivos modernos" de Palestina con una avanzadilla africana de nuestra especie que se topó con otra especie entonces en expansión: los hombres de Neanderthal. Al parecer este primer encuentro habría favorecido a los neanderthales, mientras que los sapiens se extinguieron. El registro fósil es impreciso, no obstante. Se ha sugerido que la alternancia de industrias mustero-levallois y aurignacoides en Mugharet-et-Tabun y Amun representan una convivencia continuada entre ambas especies. Otra teoría muy extendida es que los humanos de Israel son el resultado de la hibridación entre sapiens y neanderthales. La atribución de restos de Amun, datados en 40-50.000 años, a estos "primitivos modernos" o híbridos, podría significar que la  supuesta extinción  en realidad no existió.
La primera migración fuera de África protagonizada por Homo sapiens no vinculados con la cepa moderna podría haber dejado descendientes mucho más lejanos geográficamente. La constatación de que un fósil anatómicamente moderno hallado en Lake Mungo, Australia, ha revelado poseer un ADN diferente al del hombre moderno podría evidenciar que hubo una migración "exitosa" de humanos no vinculados a la "Eva mitocondrial". Los humanos de la "Primera Migración" en realidad no habrían sido los primeros Homo sapiens fuera de África. Y también quedaría en entredicho la idea de que los primitivos modernos se extinguieron en Palestina debido a que perdieron la batalla por la adaptación con los neanderthales.