jueves, 5 de noviembre de 2015

EL CRÁNEO 5: CONTROVERSIA POR DMANISI






En efecto, tal como suele depararnos el mundillo paleoantropológico, una polémica más que agria se ha desatado en lo que respecta a la interpretación de los fósiles de humanos de Dmanisi. Se trata de los restos humanos más antiguos hallados fuera de África: cerca de 1,8 millones de años de antigüedad.  Como era de esperar los dueños del hallazgo (el equipo georgiano-alemán bajo la dirección del profesor David Lordkipanidze) suelen aferrarse con uñas y dientes a la idea de que su hallazgo representa un cambio de paradigma en la historia humana o algo por el estilo. Tal cosa se da sistemáticamente en todos los grandes sitios donde algún antropólogo hace un hallazgo “espectacular”: la Cuna de la Humanidad, Atapuerca, Zoukoudian…
En este caso los realizadores del hallazgo de Dmanisi (Georgia) han optado por bautizar una nueva especie: el Homo georgicus. Sin embargo desde un principio varios autores han sugerido que los restos en realidad pertenecen a dos especies distintas de humanos. Quienes establecieron la discrepancia con la interpretación oficial fueron los miembros de un equipo de investigación español que trabajó en el área bajo la dirección de José María Bermúdez de Castro. Este equipo fue el primero en señalar que el cráneo D 4500 (Cráneo 5) y la mandíbula D 2600 pertenecen a una especie distinta respecto a los demás fósiles. También el norteamericano Matthew Skinner señaló en su momento que el rango de variabilidad en el tamaño macho-hembra que sugieren los restos de Dmanisi era superior al de los gorilas. En efecto se trataría de un individuo de complexión física y robustez casi descomunal si se los compara con la gracilidad y pequeñez de los otros.
El primer fósil encontrado en Dmanisi fue la mandíbula D 211, la que fue comparada con los primeros Homo africanos (habilis y rudolfensis). No fue hasta 2.000, cuando apareció la gran mandíbula D 2600 que un equipo franco-georgiano propuso que se trataba de una nueva especie de homínido (Homo georgicus).
El 20 de febrero de 2014 la revista PLOS ONE publica el trabajo del equipo de José María Bermúdez de Castro donde se expone la evidencia respecto a que los restos de Dmanisi pertenecen a dos especies distintas. Posiblemente ambas especies coexistieron, si bien el trabajo del geólogo Mark Jan Sier ha cuestionado la identificación de los niveles geológicos de la cueva. Eso quiere decir que podría haber diferencias importantes de tiempo entre los fósiles. De todos modos no quedan lugar a dudas respecto a que la variedad morfológica de las mandíbulas es demasiado grande para aceptar que se trata de la misma especie. La mayoría de los restos pertenecerían a un homínido pequeño similar a habilis o ergaster temprano. Únicamente la mandíbula D 2600 y el cráneo D 4500 serían atribuibles a una nueva especie: el Homo georgicus, de tamaño más grande y características morfológicas en algunos aspectos similares a neanderthalensis.
El equipo de David Lordkipanidze ha replicado con una nueva hipótesis. De hecho ha cuestionado la existencia misma de las especies habilis y rudolfensis, proponiendo la existencia de una única especie: Homo erectus. En realidad se trata de una radicalización de una idea que mantiene un sector importante del academicismo antropológico. Desde hace un tiempo se viene proponiendo que el número de especies homínidas clasificadas taxonómicamente son una exageración. Basados en que el hombre moderno posee un rango de variabilidad morfológica atípica creen que debe seguirse el mismo criterio al momento de tratar con restos fósiles de humanos primitivos. Si están datados en fechas cronológicas próximas se trataría de una única especie sin importar las variaciones morfológicas o la distancia geográfica.
De más está decir que atribuir todos los restos fósiles humanos entre los 2 millones y 30.000 años a Homo erectus es un reduccionismo importante. La hipótesis de Bermúdez de Castro reaviva la polémica sobre el primer homínido que salió de África y, de hecho, obliga a repensar la hipótesis del Homo erectus tal como pretende reavivarla el equipo de Lordkipanidze. Un frondoso árbol genealógico con múltiples especies (o cuasi-especies) coexistiendo es precisamente admisible para cualquier modelo de evolución aplicado a cualquier especie animal. El hecho de que la variabilidad genética se le sea negada al ser humano es claramente un prejuicio antropocéntrico. Queramos creerlo o no los humanos, en el fondo, seguimos creyéndonos algo distinto a los animales.

 

ARTICLE IN ENGLISH (there may be errors in translation)

SKULL 5: CONTROVERSY BY Dmanisi
Indeed, as is often the paleoanthropological scene store for us, but bitter controversy has broken out in regard to the interpretation of human Dmanisi fossils. It is the oldest human remains found outside of Africa about 1.8 million years old. As expected the owners of finding (the Georgian-German team under the direction of Professor David Lordkipanidze) often cling fiercely to the idea that his discovery represents a paradigm shift in human history or something like that. Such a thing is given systematically to all the great sites where some anthropologist makes a "spectacular" discovery: the Cradle of Humankind, Atapuerca, Zoukoudian ...
In this case the filmmakers of the discovery of Dmanisi (Georgia) have chosen to christen a new species: Homo georgicus. But from the beginning, several authors have suggested that the remains actually belong to two distinct species of human. Who established the discrepancy with the official interpretation were members of a Spanish research team that worked in the area under the direction of Jose Maria Bermudez de Castro. This team was the first to point out that the skull D 4500 (Skull 5) and the mandible D 2600 belong to a different species compared to other fossils. American Matthew Skinner also said at the time that the range of variability in the male-female suggested the remains of Dmanisi size was higher than the gorillas.
Indeed it would be a guy almost hulking physique and strength if compared with the gracefulness and smallness of others.
The first fossil was found in Dmanisi mandible D 211, which was compared to the early African Homo (habilis and rudolfensis).
It was not until 2000, when appeared the great jaw D 2600 that a French-Georgian team proposed that it was a new species of hominid (Homo georgicus).
The February 20, 2014 PLoS ONE publishes the work of the team of Jose Maria Bermudez de Castro where evidence is exposed regarding the Dmanisi remains belong to two different species. Possibly both species coexisted, although the work of geologist Mark Jan Sier has questioned the identification of geological levels of the cave. That means it could be significant timing differences between fossils. Anyway there are no doubt as to the morphological variety of the jaws is too great to accept that it is the same species. Most of the remains belong to a small hominid like habilis ergaster or early.
Only the jaw and skull D 2600 D 4500 would be attributed to a new species: Homo georgicus, bigger and morphological characteristics in some aspects similar to neanderthalensis size.
David Lordkipanidze team has replicated with a new hypothesis. In fact it questioned the very existence of the species habilis and rudolfensis, suggesting the existence of a single species: Homo erectus. Actually it is a radicalization of an idea that remains an important sector of anthropological scholarship. For some time it has been proposed that the number of hominid species are taxonomically classified exaggeration. Based on that modern man has a range of morphological variability atypical believe the same approach when dealing with fossils of early humans must be followed.
If they dated in chronological dates next it would be a unique species regardless of morphological variation or geographic distance.
It goes without saying that attribute all human fossils between 2 million and 30,000 years is an important reductionism. The hypothesis Bermudez de Castro revived the controversy over the first hominid that left Africa and, indeed, forces us to rethink the assumption of Homo erectus as the team aims to revive Lordkipanidze. A leafy family tree with multiple species (or quasi-species) coexisting is precisely permissible for any model of evolution applied to any animal species. The fact that the genetic variability will be denied the human being is clearly an anthropocentric prejudice. Whether we believe it or not human, basically, we continue thinking ourselves something different animals.

 

Mandíbulas de Dmanisi: D 2600 (izquierda de la imagen) y D 2735. La escala tiene seis centímetros.
http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/files/2014/02/dmanisi.jpg
http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2014/02/21/dmanisi-una-o-dos-especies/

José María Bermúdez de Castro, María Martinón-Torres, Mark Jan Sier, Laura Martín-Francés: On the Variability of the Dmanisi Mandibles (PLOS ONE. Published: February 20, 2014
DOI: 10.1371/journal.pone.0088212) http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0088212

 

http://www.sinapsit.com/wp-content/uploads/2013/10/image8.png
http://www.sinapsit.com/wp-content/uploads/2013/10/image7.png
http://esmateria.com/wp-content/uploads/2013/10/Dmanisi_skull5.jpg
http://www.sinapsit.com/dmanisi-unica-especie-2-millones-de-anos/

 

http://redhistoria.com/estudios-en-un-yacimiento-de-georgia-revelan-dos-especies-diferentes-de-homo/#.VjurC1JdGUk
http://redhistoria.com/wp-content/uploads/2014/03/mandibulas-dos-especies-de-homo.jpg

 

martes, 3 de noviembre de 2015

AUSTRALOPITHECUS DEYIREMEDA: EL DESCONOCIDO DE WORANSO-MILLE





En 2011 la revista Nature anunció el hallazgo el 4 de marzo de ese año en Woranso-Mille (Afar, Etiopía) de una mandíbula y varios dientes (BRT-VP-3/1) pertenecientes a lo que sería una nueva especie contemporánea de Australopithecus afarensis. El autor del hallazgo fue Johannes Haile-Selassie, del Museo de Historia Natural de Cleveland (Ohio, EEUU) y director del Proyecto Paleontológico Woranso-Mille. La mandíbula fue datada en 3,3-3,5 millones de años. A la nueva especie se la llamó Deyiremeda (del afar “dia-ihreme-dah”: pariente próximo). Las diferencias morfológicas fueron consideradas lo suficientemente importantes para descartar que se tratara de los restos de un afarensis: esmalte dental más grueso, dientes pequeños,  huesos de la mejilla en posición más adelantada, mandíbula inferior muy robusta o sólida, comparable con Paranthropus y Homo. Es decir que esta variedad presentaría varios sinapomorfismos (rasgos evolutivos novedosos) que la diferenciarían de A. afarensis o de Kenyanthropus.
Sin embargo no todos los especialistas están de acuerdo con que se trataría de una nueva especie. Tim White, William Kimbel y John D. Hawk han manifestado reparos respecto a que la mandíbula esté fuera del rango de variabilidad de afarensis.
Pero Haile-Selassie aun va más lejos: cree que pudo haber coexistido con afarensis y deyiremeda una tercera especie de Australopithecus. En 2012 la revista Nature publicó el hallazgo de restos de falanges de un pie en Burtele (región de Afar, Etiopía). Los restos serían contemporáneos de Australopithecus afarensis: fueron datados en 3,4 millones de años. Pero, al parecer, no serían de la misma especie que Lucy. De hecho no se sabe a qué especie de homínido pertenecieron. Las falanges corresponden a un pie con un pulgar oponible, como en los chimpancés, muy similar al pie de Australopithecus ramidus, una especie que vivió un millón de años antes. La forma del pie de este Australopithecus implica una forma de locomoción más primitiva, con mayor capacidad de agarre, por lo que es probable que tuviera costumbres arborícolas. Esto lo hace diferente a Australopithecus afarensis, el cual caminaba como los humanos modernos. Aunque no se descarta que el los restos del pie puedan estar vinculados con la mandíbula de Australopithecus deyiremeda, la principal hipótesis de trabajo apunta a que se trata de una especie con rasgos más bien primitivos. De hecho es posible que su andar en tierra fuera torpe y que estuviera adaptado a vivir en los árboles la mayor parte del tiempo. Por otro lado los rasgos más modernos de la mandíbula de Woranso-Mille han llevado a Haile-Selassie a especular con que podría tratarse del verdadero ancestro de Homo (desplazando quizá a afarensis y a Kenyanthropus).
Al parecer los homínidos primitivos desarrollaron varias formas de desplazamiento bípedo. Y muchos investigadores se preguntan si tal forma de caminar necesariamente está asociada a una adaptación a la vida en las sabanas. De hecho los primitivos homínidos que se separaron del ancestro del chimpancé vivían en ambientes boscosos cercanos a lagunas o ríos. No obstante hay evidencia de que se estaba produciendo un aumento gradual de la aridez en la región de Afar en el período geológico durante el cual convivieron las especies arriba mencionadas. El cambio climático pudo haber actuado como un factor de presión para la aparición (y desaparición) de especies homínidas.

 

ARTICLE IN ENGLISH

(there may be errors in translation)

AUSTRALOPITHECUS DEYIREMEDA: THE UNKNOWN OF WORANSO-MILLE

In 2011 the journal Nature announced the discovery on March 4 of that year in Woranso-Mille (Afar, Ethiopia) of a jaw and several teeth (BRT-VP-3/1) belonging to what would be a new species of Australopithecus contemporary afarensis. The author of the finding was Johannes Haile-Selassie, the Museum of Natural History in Cleveland (Ohio, USA) and director of the Paleontological Project Woranso-Mille. The jaw was dated at 3.3-3.5 million years. The new species is called Deyiremeda (from afar "ihreme-dah-day" close relative). Morphological differences were considered significant enough to rule out that they were the remains of afarensis: thicker enamel, small teeth, cheek bones in forward position, very robust and solid, comparable lower jaw with Paranthropus and Homo. This variety is present several sinapomorfismos (novel evolutionary traits) that differentiate A. afarensis or Kenyanthropus.
But not all experts agree that would be a new species.
Tim White, William Kimble and John D. Hawk have expressed qualms about the jaw is out of the range of variability of afarensis.
But Haile-Selassie even goes further: he believes that he could have coexisted with deyiremeda third afarensis and Australopithecus species. In 2012 the journal Nature published the discovery of remains of phalanxes of a foot in Burtele (Afar region of Ethiopia). The remains would be contemporaries of Australopithecus afarensis: were dated at 3.4 million years. But apparently, they would not be of the same species as Lucy. In fact it is not known what kind of hominid belonged. Phalanges correspond to a foot with an opposable thumb, and chimpanzees, much like the foot of Australopithecus ramidus, a species that lived a million years before. The shape of the foot of the Australopithecus implies a more primitive form of locomotion, more gripping power, so it is likely to have arboreal habits. This makes it different from Australopithecus afarensis, which walked like modern humans. Although it is possible that the foot rests may be linked to the jaw of Australopithecus deyiremeda, the main working hypothesis suggests that it is a species with rather primitive features. In fact you may walk in his land out clunky and were adapted to living in trees most of the time.
On the other hand the most modern features of jaw-Mille Woranso have been Haile-Selassie to speculate that it could be the true ancestor of Homo (perhaps displacing afarensis and Kenyanthropus).
Apparently the early hominids developed various forms of bipedal movement. And many researchers question whether necessarily so walking is associated with an adaptation to life in the savannas. In fact the early hominids that split from the ancestors of chimpanzees living in lakes or rivers near forest environments. However there is evidence that it was a gradual increase in aridity in the Afar region in the geologic period during which lived the above species. Climate change may have acted as a pressure factor for the appearance (and disappearance) of hominid species.




Yohannes Haile-Selassie et al. “New species from Ethiopia further expands Middle Pliocene hominin diversity”. Nature. Doi: 10.1038/nature14448. 27 de mayo de 2015.
Reconstrucción de los fósiles encontrados / Laura Dempsey http://elpais.com/elpais/2015/05/27/ciencia/1432739554_940956.html
Los fósiles del pie de hace 3,4 millones de años, en la plantilla de un pie.| Nature
http://estaticos03.elmundo.es/elmundo/imagenes/2012/03/29/ciencia/1333012556_0.jpg
http://www.nature.com/news/new-species-of-early-human-discovered-near-fossil-of-lucy-1.17644
 




 

 

 

 

lunes, 2 de noviembre de 2015

EL EXTRAÑO DE LA CUEVA DE MALA BALANICA


Una mandíbula con inusuales características viene dando dolores de cabeza al mundillo paleoantropológico. El fósil en cuestión es llamado BH-1. Hallado en 2006 por un equipo de investigadores entre los que se encontraba Mirjana Roksandic (Departamento de Antropología, Universidad de Winnipeg, Canadá), Dusan Mihailovic (Facultad de Filosofía de Belgrado) y otros,  que trabajaba desde 2.000 en la cueva de Mala Balanica, en la garganta de Sićevo, Nis, sur de Serbia. Según el método de resonancia paramagnética electrónica, combinado con el método de desintegración de isótopos de uranio y la datación por termoluminiscencia, su antigüedad estaría en el rango de 397 a 525.000 años, siendo el más antiguo fósil homínido de la región balcánica.
Sus características difieren notoriamente de su contemporáneo Homo heidelbergensis, a la vez que no posee ninguna de las características específicas de neanderthalensis. Sin embargo presenta varios plesiomorfismos (rasgos ancestrales o arcaísmos) de erectus-ergaster, y algunos sinapomorfismos (rasgos evolutivos novedosos) de los Homo del Pleistoceno Medio.
El estudio llevado a cabo en 2013 por William Jack Rink (Universidad McMaster, Canadá), Dusan Mihailovic y Mirjan Roksandic, especula con el hecho de que la población de homínido balcánicos pudo haber conservado características anatómicas comunes a las de los homínidos asiáticos y africanos contemporáneos debido a que la región no estuvo aislada geográficamente por las glaciaciones. Sin embargo los homínidos de Europa occidental se desarrollaron en un ambiente aislado y bastante hostil climáticamente hablando,  evolucionando hacia el neanderthalensis.
No obstante los investigadores no se han pronunciado sobre si la mandíbula de Mala Balanica es efectivamente de un Homo erectus o de un Homo heidelbergensis, o de una especie distinta. Parece claro suponer que es parte de una población con rasgos primitivos, seguramente representante de los predecesores de Heidelberg-neanderthalensis.
Originariamente se había datado la mandíbula en 113.000 años, lo que la hacía contemporánea de neanderthalensis típicos. Esa cuestión planteaba un problema aun mayor, ya que era obvio que se trataba de un homínido de aspecto muy primitivo (casi un superviviente). Las nuevas dataciones resuelven en parte el problema, si bien continuaría tratándose de un arcaísmo.
El homínido de Mala Balanica formaría parte del problema del heidelbergensis. Muchos autores creen que el Hombre de Heidelberg no es una especie sino un conjunto de especies surgidas a raíz de los eventos climáticos asociados a la glaciación Mindel (580-390.000 años), el interglacial Mindel-Riss (450-300.000 años) y la glaciación Riss (200-140.000). Su origen estaría en un homínido que arribó a Europa balcánica desde Oriente Medio (procedente de África) hace más de 600.000 años. Se trataría en este caso de una población de erectus-ergaster tardíos aislados hace 800.000 años por la formación del desierto sahariano-arábico. Tattersall relacionó los restos fósiles europeo-orientales de Swanscombe, Verteszöllos, Bilzingsleben y Biache-Saint-Vaast como pertenecientes a erectus. Esta opinión no es compartida por otros autores: Stinger no cree que haya habido erectus en Europa. De hecho las mandíbulas consideradas heidelbergensis primitivas de Mauer (600.000 años ) y Arago-Tautavel (450.000) podrían estar relacionadas con el Hombre de Bodo (600.000 años), de Afar, Etiopía, relacionado a veces con erectus aunque es de clasificación incierta. La mandíbula de Mala Balanica vendría a formar parte de estos heidelbergensis primitivos o erectus-ergaster tardíos, formas de transición hacia lo que luego sería el Homo neanderthalensis y el Homo sapiens. Según el modelo de fuentes y sumideros de Dennell (2011), grupos de poblaciones en el sur de Europa (“fuentes”) pueblan áreas del norte europeo durante los períodos interglaciares (grupos sumidero). Estos grupos se extinguían durante los avances glaciares, explicándose de este modo la gran variabilidad de los tipos heidelbergensis. Los homínidos de Mala Balanica serían uno de los grupos fuentes.

ARTICLE IN ENGLISH (there may be errors in translation)
THE STRANGE OF THE MALA BALANICA CAVE

A jaw with unusual features is giving headaches to paleoanthropological scene. The fossil in question is called BH-1. Found in 2006 by a team of researchers including Mirjana Roksandic (Department of Anthropology, University of Winnipeg, Canada), Dusan Mihailovic (Faculty of Philosophy in Belgrade) and others, who worked from 2000 in the cave of Mala Balanica was, in Sicevo Gorge, Nis, southern Serbia. According to the method of electron paramagnetic resonance, combined with the method of disintegration of uranium isotopes and thermoluminescence dating, seniority would range from 397 to 525 thousand years, is the oldest fossil hominid in the Balkan region.
Their characteristics differ markedly from contemporary Homo heidelbergensis, while not possess any specific characteristics neanderthalensis.
However, it has several plesiomorfismos (ancestral traits or archaisms) of erectus-ergaster, and some sinapomorfismos (novel evolutionary traits) of the Middle Pleistocene Homo.
The study conducted in 2013 by William Jack Rink (McMaster University, Canada), Dusan Mihailovic and Mirjan Roksandic, speculated that the population of Balkan hominid could have preserved common to Asian contemporary African hominids and anatomical features because the region was not geographically isolated by ice ages.
But Western European hominids evolved in an isolated and rather hostile environment climatically speaking, evolving towards neanderthalensis.
But investigators have not ruled on whether the jaw Balanica Mala is indeed a Homo erectus or Homo heidelbergensis, or a different species.
It seems clear suppose that is part of a population, probably representative of the predecessors of Heidelberg-neanderthalensis primitive features.
Originally jaw was dated 113,000 years old, making her typical contemporary neanderthalensis. That question posed an even greater problem, since it was obvious that this was a very primitive hominid appearance (almost a survivor).
The new dates partly solve the problem, but continue in the case of an archaism.
The hominid Mala Balanica be part of the problem of heidelbergensis. Many authors believe that the Heidelberg man is not a species but a group of species that arose as a result of climatic events associated with glaciation Mindel (580-390000 years), the Mindel-Riss interglacial (450-300000 years) and glaciation Riss (200-140000). Its origin would be in a hominid who arrived in Balkan Europe from the Middle East (from Africa) over 600,000 years ago. This would be in this case of a population of isolated late erectus-ergaster 800,000 years ago by the formation of the Saharan-Arabian desert. Tattersall related the Eastern European Swanscombe, Verteszöllos, Bilzingsleben and Biache-Saint-Vaast fossils as belonging to erectus. This view is not shared by others: Stinger not believe there had been erectus in Europe. In fact considered primitive jaw Mauer heidelbergensis (600,000 years) and Arago-Tautavel (450.000) may be related to the man Bodo (600,000 years), Afar, Ethiopia, sometimes associated with erectus although it is uncertain classification. Balanica Poor's jaw would become part of these primitive heidelbergensis or late erectus-ergaster, transitional forms towards what would become Homo neanderthalensis and Homo sapiens. Depending on the model of sources and sinks Dennell (2011), population groups in southern Europe ("sources") populated areas of northern Europe during interglacial periods (sink groups). These groups went extinct during glacial advances, thereby explaining the high variability of types heidelbergensis. Mala Balanica hominids would be one of the sources groups.





 
 
Rink, William J.; Norbert Mercier; Dušan Mihailović; Mike W. Morley; Jeroen W. Thompson & Mirjana Roksandic (2013) "New Radiometric Ages for the BH-1 Hominin from Balanica (Serbia): Implications for Understanding the Role of the Balkans in Middle Pleistocene Human Evolution"; PLOS ONE.
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